La Educación Alternativa como “El infalible plan B en Educación”

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 De acuerdo con mi experiencia profesional, la mayoría de las personas que optan por inscribirse a una carrera técnica en Educación Alternativa lo hace en función a un plan B de vida.Una gran parte de los bachilleres sale del colegio con el objetivo de ingresar a las universidades para alcanzar una licenciatura.

Sin embargo, estos sueños pueden ser frustrados por diversas razones, entre ellas, se enamoran y se casan, las familias no cuentan con los recursos suficientes, en ciertas carreras existe mucha demanda y se hace muy complejo aprobar los facultativos o los exámenes de ingresos, etc.

En estas circunstancias muchos de los bachilleres encuentran en la educación técnica o comercial de los CEAS, un plan B de vida. Es una luz al final del túnel que les permite volver a soñar con una certificación que les posibilite crear emprendimientos productivos propio para salir adelante junto a sus familias.

Incluso después de muchos años, cuando ya se estableció un hogar, el ámbito laboral muy competitivo o la falta de dinero, obligan a buscar una certificación, se aplica el plan B de vida nuevamente.

Es en esta instancia donde todos los Centros de Educación Alternativa (CEA) ofrecen capacitación tanto a nivel técnico, como comercial y sin dejar de lado el bachillerato acelerado, si fuese necesario, con un nivel de acreditación de: técnico básico, técnico auxiliar y técnico medio, que es muy útil para poder insertarse dentro lo que es el aparato productor del país con pequeños, medianos y grandes emprendimientos.

Los CEAS ofertan además un sinfín de comodidades para el La formación del participante.

Es el caso del CEA Martín Cárdenas Hermosa, ubicado en Villa Adela de la ciudad de El Alto, donde el horario nocturno permite que los participantes desarrollen sus actividades durante el día, ya sea en una fuente de empleo, en el cuidado de las familia, especialmente de niños pequeños, y por la noche pueden acceder a capacitación en más de diez carreras tanto técnicas como comerciales.

Otra de las facilidades que otorga Martín Cárdenas, como muchos otros Ceas del país, es que cuenta con guardería, que logra que algunas parejas puedan acceder a la educación técnica.

También el sistema modular les brinda oportunidades para mejorar su nivel de vida a corto plazo. En gastronomía por ejemplo, un módulo de elaboración de panes, sin necesidad de concluir la carrera, les posibilita crear emprendimientos y soñar con crecer y generar espacios laborales como aporte a la sociedad.

Del mismo modo pasa en peluquería porque vemos que ahora el servicio es especializado, las estéticas más grandes tienen áreas sólo para maquillaje, sólo para uñas, sólo para tintes, etc.

Ello no implica que deje de estudiar, paralelamente pueden continuar con su formación e insertarse al ámbito laboral.

El certificado complementa sus aspiraciones para la competitividad que se necesita, además que le brinda estatus y promueve una autoestima saludable, no sólo para el estudiante, sino también para su entorno, su hogar, su familia, su barrio y para la sociedad en general.

De acuerdo con los datos del Ministerio de Educación, existen alrededor de 120 institutos de educación especial alternativa fiscales o de convenio en el país y más de 900 privados legalmente establecidos. Todos ellos tienen características similares al momento de ofertar carreras técnicas – comerciales.

El Gobierno es consciente del aporte que representan estos centros de educación Especial y alternativa para la salud económica de Bolivia, es por ello que ademar de fortalecer estos espacios con equipamiento, carga horaria y la creación de nuevos institutos, también se encarga de la capacitación técnica de los maestros, ya sea desde las mismas escuelas formación de maestros (normales) o a través de diplomados y cursos de especialización (BTH).

También se promueve de manera progresiva el bachillerato técnico productivo, con el cual se busca que los bachilleres salgan de los colegios con herramientas para generar recursos económicos, y puedan cumplir con sus metas de vida.

Por todo ello, la educación técnica tecnológica productiva debería ser mucho más valorada por la sociedad, en especial por los estudiantes, y la educación técnica no debería ser un plan B.

Son facilidades y oportunidades que debería incluir el estudiante al momento de trazar sus sueños y sus objetivos de vida.

Si analizaran con detenimiento estas características de la formación técnica, muchos de los estudiantes podrían mejorar su calidad de vida, y evadir fracasos y frustraciones para ahorrar tiempo.

Falta mucho trabajo para lograr esto porque desde la escuela, al momento de hablar de carreras, salen solamente a la palestra carreras como Derecho, Medicina, Arquitectura e ingenierías, muy poco se comenta sobre belleza integral, gastronomía, electrónica, mecánica, parvulario y otras similares que tienen gran demanda de asistencia.

Estas carreras técnicas son tan valiosas como las carreras científicas, y también se puede llegar lejos a través de ellas, general emprendimientos productivos, negocios propios que tienen muy buena remuneración.

Obviamente es importante el sacrificio, el empeño, la responsabilidad, la disciplina y la determinación para hacer que esta vía nos lleve al éxito, tanto profesional como laboral.

Pero también es deber de nosotros, como maestros, y también de los padres de familia abrir este abanico de oportunidades para los estudiantes, con el propósito de que el plan B pueda convertirse en el plan A.

Por Giovana López Camacho.

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